Velar es hacer lo que Dios me ha pedido - Palabras para vida eterna

DIOS NO SE OLVIDÓ DE TI

Velar es hacer lo que Dios me ha pedido

Aunque supiera que el fin del mundo llegaría mañana, plantaría un árbol la noche anterior. Martin Luther King

IMAGÍNATE que te quedara una semana de vida, ¿cómo vivirías tus últimos días para asegurarte de estar lista para el regreso de Cristo?

Velar es hacer lo que Dios me ha pedido

Dietrich Bonhoeffer, el valiente pastor y teólogo alemán que formó parte de la resistencia contra el nazismo, fue encarcelado por ayudar a muchos judíos a escapar a Suiza.

A pesar de haber pasado una temporada en prisión, él continuaba exhortando a sus feligreses a resistir el fascismo, y unos cristianos le preguntaron:

«¿Por qué se expone a este peligro? Jesús está a punto de volver y usted sigue sufriendo sin necesidad».

Bonhoeffer respondió:

«Si Jesús regresa mañana, mañana descansaré de mi trabajo. Pero hoy tengo cosas que hacer. Debo continuar luchando mientras pueda». *

De esta manera velaba Bonhoeffer.

Seguir realizando su labor era su manera de esperar hasta el final. Hacer lo que Dios nos ha llamado a hacer, así es como se vela hasta el regreso de Jesús.

Por eso el apóstol Pablo nos aconseja:

«Trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia» (Col. 3: 23-24).

Ya ves, se trata de seguir sirviendo a quien sirves, de seguir conociendo a quien conoces, hasta que algún día te diga:

«¡Hiciste bien, sierva buena y fiel! En lo poco has sido fiel. […] ¡Ven a compartir la felicidad de tu Señor!» (Mat. 25: 21).

«Porque tuve hambre y me diste de comer; tuve sed y me diste de beber; fui forastero y me recogiste; estuve desnudo y me vestiste; enfermo y me visitaste; en la cárcel y fuiste a verme» (Mat. 25: 35-36, RV95).

Por eso, exactamente por eso, te hallará lista cuando vuelva a buscarte.

Dios nos ha llamado a cuidar bien de su creación, respetémosla hasta el último momento de nuestra vida.

Nos ha llamado a defender al que es injustamente acusado y a proteger a quien sufre abuso, hagámoslo hasta el fin.

Nos ha llamado a ser una luz en el mundo, brillemos con nuestra conducta hasta el último aliento.

Nos ha llamado a ser su instrumento de paz, bondad y amor en un mundo que agoniza, por tanto ¡continuemos luchando mientras podamos!

Ya llegará el día en que podamos descansar.

«Trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia» (Col. 3: 23-24).

* Randy Roberts, 24/7. Siempre listos para el regreso de Jesús (Doral, Florida: IADPA,, 2012), pp. 69-70.

Tomado de: «Ante todo, cristiana»
Mónica Díaz - 14 de Enero