Cuando nuestra confianza está en Dios, vivimos tranquilos y sin temor a nada.
"Por tanto, señores, anímense, porque tengo confianza en Dios y estoy seguro de que las cosas sucederán como se me ha dicho". Hechos 27:25
No permitas que el desánimo sea el comienzo de tu derrota, ni dejes que nada, ni nadie te desanime.
Conserva tu fuerza y vitalidad oyendo a las personas correctas. La instrucción de Dios es sencilla:
confía en lo que Él te ha dicho, mantén tu fuerza, emprende y resuelve, porque Dios es tu respaldo.
Tomado de: «Mi versículo diario IASD»
6 de Abril 2020
6 de Abril 2020
