El aliento del alma - Palabras para vida eterna

DIOS NO SE OLVIDƓ DE TI

El aliento del alma

«Echa sobre JehovĆ” tu carga y el te sustentarĆ”; no dejarĆ” para siempre caĆ­do al justo». Salmo 55:22

La Palabra de Dios nos insta a orar sin cesar. La razón es que orar es tan indispensable para los cristianos como la respiración.
El aliento del alma
Por desgracia, la oración se estÔ convirtiendo en una disciplina espiritual abandonada. Según algunas encuestas, los cristianos dedican menos de cinco minutos diarios a la oración.

La oración es esencial en la vida de todo hijo de Dios.

Fue una prioridad en la vida de Jesús. Según las Escrituras, la oración fue una de las actividades a las que mÔs tiempo dedicó.

Continuamente estaba en comunicación con su Padre. Por eso, es incomprensible la poca disposición de muchos cristianos a orar:

«¡CuĆ”n extraƱo es que oremos tan poco! Dios estĆ” listo y dispuesto a escuchar la oración de sus hijos, y no obstante hay por nuestra parte mucha vacilación para presentar nuestras necesidades delante del SeƱor». (El camino a Cristo, p. 139)

La oración ha sido importante en la vida de toda persona usada poderosamente por Dios.

Cuando descuidamos la oración, la comunión con Dios, nos volvemos vulnerables al desÔnimo, la duda y la desilusión, y el desastre serÔ el resultado.

Cuando le quitamos al alma su aliento, la debilitarnos y comenzamos a sentir el peso de las circunstancias terrenales.

La oración pone todas nuestras cargas en los brazos del Todopoderoso.

Al orar compartimos con Ć©l nuestra carga. El SeƱor nos invita a «echar toda solicitud sobre Ć©l, porque Ć©l tendrĆ” cuidado de nosotros».

No importa que el peso de las cargas que llevamos sea resultado de nuestras decisiones equivocadas, Ʃl nos invita a traerlas a Ʃl.

SatanƔs sabe que el cristiano acongojado y abatido por las cargas de la vida es el blanco favorito de sus ataques.

Por eso se esfuerza por desanimarlos, haciƩndoles perder su esperanza, de modo que puedan ser golpeados por su siguiente arma: la duda.

Un cristiano que duda estĆ” inclinado a escuchar aseveraciones satĆ”nicas como: ¿Dónde estĆ” tu Dios? ¿Por quĆ© te sucede eso a ti?

Como resultado, la fe se pierde.

La oración no solo es para confortar en la angustia y para pedir lo que se necesita. Es esencial para sobrevivir.

Deja que Jesús guíe tu vida hoy a través de la oración.

Ora y di: «SeƱor, tengo mucha; cargas. Perdóname por haberlas llevado yo mismo y por haber ignorado tu invitación a ponerlas sobre ti. Toma mi vida y guĆ­ame a travĆ©s de toda situación.

Deposito toda mi ansiedad sobre ti. Arregla todas mis cosas conforme a tu voluntad. AmĆ©n».

Tomado de: «UNA NUEVA VERSIƓN DE TI [2.0]»
Alejandro Villarreal - 12 de Febrero 2020