Dijeron todos: «¿Luego eres tú el Hijo de Dios?» Y él les dijo: «Vosotros decís que los soy». Lucas 22:70
¿Quién es Jesús? La pregunta era central y de suma importancia para la turba y para Pilato, que lo interrogaba oficialmente.
«¿Quién dices que eres? ¿Quiénes dicen ellos que eres?», preguntaba Pilato mientras el calor de la pasión ardía en el corazón de la multitud que acusaba a Jesús.
Conocer la identidad de Jesús es importante, porque una vez que reconocemos quién es en realidad Jesús, sabremos lo que tenemos que hacer con él.
Jesús les planteó la misma pregunta a sus seguidores para que le dijeran quién creía la multitud que era él.
La Escritura nos dice que ellos respondieron: «Algunos dicen que tú eres Juan el Bautista. Otros dicen que tú eres Elías. Y Jesús les preguntó: ¿Y quién decís vosotros que yo soy?».
Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente».
Jesús le respondió: «Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos». Mateo 16:14-17
Esa sigue siendo una pregunta importantísima para cada uno de nosotros en la actualidad.
Cada uno de nosotros debe decidir quién es Jesús. Si es un simple hombre, entonces ignóralo a él y a sus enseñanzas. Pero si la respuesta es que Jesús es el Hijo de Dios, entonces todo debe cambiar.
Al afirmar que Jesús es el Hijo de Dios, reconocemos su poder, su muerte y su resurrección por nosotros. Y por ello lo hacemos Señor de nuestras vidas.
La manera en que tú y yo nos conducimos en nuestro diario vivir se debe a la pregunta: ¿Quién es Jesús?
Si creemos que Jesús es el Hijo de Dios, entonces nuestro orgullo, nuestro mal temperamento, nuestros malos pensamientos, tienen que ser aplastados por el poder de un Cristo vivo trabajando en nuestro ser.
Gracias a Dios, Pedro entendió quién era, verdaderamente, Jesús.
No era simplemente un profeta más. Jesús era Aquel de quien los profetas habían hablado tanto y a quien los patriarcas desearon tanto ver.
Como consecuencia de ello, la vida de Pedro empezó a cambiar para siempre.
Tristemente, Pilato no lo entendió. Herodes no lo entendió. La multitud no lo entendió. Por eso sellaron su destino para siempre.
¿Quién dices tú que es Jesús? ¿Es el Hijo del Dios viviente y el Redentor de la humanidad?
¿Qué cambio supone eso para tu vida?
Tomado de: «Siempre Gozosos»
Juan O Perla - 28 de Febrero
Juan O Perla - 28 de Febrero
