Aventura hacia lo desconocido - Palabras para vida eterna

DIOS NO SE OLVIDÓ DE TI

Aventura hacia lo desconocido

Y le dijo: «Sal de tu tierra y de tu parentela, y ven a la tierra que te mostraré». Hechos 7:3

En Génesis 12:1 se encuentra el registro histórico del llamamiento de Abraham. Tal como indica nuestro texto de hoy, Dios habló con el patriarca en su tierra natal, Ur de los caldeos.
Aventura hacia lo desconocido
Esta orden debe de haber sonado fuerte y desafiante a los oídos de Abraham, pues el llamamiento demandaba que rompiera completamente con el pasado.

La ciudad de Ur, de la cual se le ordenó salir, era una ciudad muy próspera, situada en una tierra muy fértil. Además, era una ciudad de educación, cultura y comercio.

Y en esa ciudad, que prometía, la seguridad para el presente y para el futuro, Dios le ordenó: «Sal de tu tierra y de tu parentela, y ven a la tierra que te mostraré». Hechos 7:3

Dios tenia muchas razones que nosotros no comprendemos para ordenar a Abraham que saliera de Ur para aventurarse a lo desconocido.

Pero hay algo que creo que todos comprendemos claramente: "Abraham nunca habría llegado a ser el hombre que fue y que será por toda la eternidad si hubiera decidido permanecer en la comodidad de Ur de los caldeos".

Tal vez tù vives hoy una situación similar.

Quizá, del mismo modo que Abraham, Dios te está haciendo un llamado para que abandones tu zona de confort, para que salgas de tu Ur de los caldeos moderna.

Probablemente Dios está tocando a tu puerta para desarrollar en ti una fe similar a la de Abraham.

Recuerda que las órdenes de Dios no siempre van acompañadas de una explicación, pero van acompañadas de una promesa, y siempre terminan con una bendición.

«La palabra de Jehová comienza con una orden, continúa con una promesa y termina con una bendición.

Estos tres aspectos caracterizan toda manifestación de Dios para el hombre.

Las promesas de Dios se cumplen y sus bendiciones se reciben tan solo cuando sus mandamientos son obedecidos.

Generalmente los hombres estàn deseosos de recibir las bendiciones de Dios y ver la realizaciòn de sus promesas, pero sin cumplir con sus requerimientos». (Comentario bìblico adventista, t. l, p. 305).

Obedece el mandato de Dios, como Abraham, para que recibas el cumplimiento de sus promesas y sus bendiciones.

No sabemos los planes que Dios tiene personalmente para nosotros, a menos que demos el paso decisivo de obedecer por fe y lanzarnos a una aventura hacia lo desconocido.

Procede por fe, Dios irà abriendo delante de tus pies el camino del futuro desconocido.

Tomado de: «Siempre Gozosos»
Juan O Perla - 8 de Febrero